¿Juez o parte?: interrogante que satura al negro los honorables “grises” sobre el diamante beisbolero. Incluso el menos entendido descubre cuán bueno resulta el árbitro cuando no destaca en el terreno mas, por estas fechas y coyunturas del pasatiempo cubano, semejante anonimato parece imposible hasta en referentes.
Calidad, preparación, nivel, techo: todos conjugados sobre la enorme elevación que domina hoy la apasionante rutina de bolas y strikes, incluido, por supuesto, lo concerniente al arbitraje criollo. Y así lo confirmó Luis César Valdés en su visita a Cienfuegos para la conformación de los Elefantes.
